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Carta de Don Baltasar a un Sacerdote Compañero con motivo de un Homenaje que le preparan en su Aldea Natal  19 - enero - 1.928

Sr. D.T. Fontenla

Muy Sr. mío y estimado compañero: En vista de que las razones expuestas en mi anterior no le hicieron desistir de sus gestiones para el homenaje que anuncia la prensa y que a pesar de todo se sigue adelante, a V., como iniciador y propulsor, me dirijo de nuevo para manifestarle mi firme resolución.

1º De ningún modo aceptaré homenaje alguno que se refiera directamente a mi persona.

2º  Si Vds. quieren honrar a nuestro Ayuntamiento, nunca lo verían tan honrado como si  se entronizara en él el Sgrdo. Corazón, Rey universal a quien se debe todo honor y gloria.

En este caso me sumaría a todos mis amadísimos convecinos, celebrando que La Grande Obra de Atocha, que no puede reconocer otro Fundador y Autor que a Dios Nuestro Señor, haya dado motivo y ocasión para que todos los vecinos de Infesta, formando un solo corazón y guiados por la misma fe, celebren un día de gloria, cuyo recuerdo se perpetúe en la estatua del divino Corazón entronizado en la sala consistorial.

Por lo demás, de ninguna manera aceptaré honores que puedan restar el más mínimo rayo de gloria que a Cristo Rey se debe, ante todo y sobre todo.

A esto deben sentirse obligados todos mis compañeros en el sacerdocio; y si consiguen que se avengan a esto cuantos simpatizan y quieren tomar parte en el homenaje, me darán una muestra de amistad que siempre recordaré.

Su afmo. compañero s. s. y capellán. Baltasar Pardal Vidal

CONFIDENCIAL  PARA  D.  T.  FONTENLA

A V. particularmente y como compañero y para que se dé más cuenta de mi resolución, quiero participar que si lo que propongo no puede ser, por mi parte me consideraré como muerto y hagan Vds. lo que quieran, pero para nada contarán conmigo, ni podré tener siquiera relación con la junta; y nadie podrá quejarse de que un muerto, ni conteste las cartas ni que persevere frío e inerte, díganle alabanzas o vituperios; esto lo digo para que se convenza que mis cartas no son formulismos, o expresión de más o menos modestia.

Es un firme convencimiento, que como sacerdote no puedo renunciar a él, ni nadie ni por ningún motivo podrá impedirme que, si algo que los hombres estiman como honor y gloria, lo ofrende a Aquel de quien todo lo recibimos y por quien todo debemos hacerlo. Si mi título de hijo de Infesta que tanto estimo ha de servir para que el Ayuntamiento en pleno honre a Jesucristo Rey me tendré por muy dichoso en haber nacido en el distrito de Infesta confundido de que el más pobre de todos pudiera dar ocasión para que el Señor se glorificase públicamente; creo firmemente que los párrocos pueden hacerlo y en ello cumpliremos con nuestro ministerio, haremos algo que lleva el sello sacerdotal; los fieles recibirán gran provecho y el clero de Infesta dará a todos sus compañeros un alto ejemplo.

Perdóneme, Sr. Cura, pero para evitar rozamientos quiero prevenirle, que incluso llegaré a prohibir que mi nombre figure o se publique en la prensa si no es para este fin y V. con su caridad sacerdotal me perdonará esta franqueza; y con el celo que le anima se dará buena cuenta de las razones que le propongo y del plan que le anuncio y pido al Señor que haciéndoselo entender así, le mueva para realizarlo según Él lo quiere y a V. más le dignificará y como humildemente se lo pide su afmo. compañero.

P. D.  Confío en su caridad y para tranquilidad mía espero su contestación

 


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Cartas de Don Baltasar a alumnos de La Grande Obra de Atocha

Rivadiso de Mella, 1 - X - 46

A las niñas de la clase de Sta. Teresita.

Con todo el corazón estaré muy unido a la fiesta de vuestra Patrona, Sta. Teresita, pidiendo por todas vosotras, tomando parte en vuestra alegría, lo mismo en la Misa y Comunión, como en la gran velada de la tarde.

Que la Santita quede muy contenta de su clase y a ver quién de vosotras se parece más a ella en el amor a Jesús y a la Virgen y en la devoción y amor a la Comunión y visitas al Sagrario.

   A todas os bendice,

 

                                          El Padre

 

Montevideo, 26 - IV - 55

A los jóvenes del  Apostolado Eucarístico:

Con una bendición y recuerdo para todo el querido Apostolado Eucarístico, muy agradecido por vuestra delicada atención de la postal y cuanto en ella me manifestáis.

Acepto vuestro generoso ofrecimiento, pero ha de ser el que durante el mes de Mayo ofrezcáis flores de un amor puro y casto a la Madre de la Pureza; actos y si es preciso heroicos, para defender esta joya preciosa en la que tanto se complace la Virgen Inmaculada: Que seáis perseverantes en vuestra oración y sacrificios, para que se conserve siempre y en todo el espíritu de su Obra viviente en las Hijas de la Natividad de María, a las cuales miraréis siempre y respetaréis como a la misma Virgen en persona.

Con oración y sacrificios para conseguir el aumento de vocaciones las más escogidas para Natividad, tantas cuantas sean precisas para atender a las mieses que se presentan tan abundantes en estos campos trabajados con el sudor y heroísmo de nuestros gloriosos antepasados, donde quiere imponerse y reinar el enemigo del Reino de Dios.

Que Jesús Sacramentado os bendiga y con Él, mirando a nuestro Capitán,

                                                                                                 El Padre

Deseando veros y estar con vosotros. Que seáis cada día más buenos y disciplinados, llevando a todas partes vuestro espíritu apostólico.

Regina apostolorum, ora pro nobis.